Sunday, October 23, 2005

Los puntanos deben comprender que el cine devuelve no quita"

Entrevista exclusiva con Adriana Salonia

“Los puntanos deben comprender que el cine devuelve y no quita”

“Siempre trato de ver qué tengo yo de cada personaje, porque a partir de allí lo puedo empezar a entender y a interpretarlo”, dijo la actriz.

La actriz encarna en la novela a una chica rica y ostentosa. Aconseja a los actores puntanos que no dejen pasar la posibilidad que les da la Ley de Promoción a la Industria del Cine. Toda la intimidad de una de las actrices principales de “Sálvame María”.

La grabación de la telenovela “Sálvame María”, trajo a San Luis a un importante número de actores y actrices nacionales de primer nivel, que por primera vez vivirán durante 8 meses en la provincia y compartirán sus conocimientos y experiencias con los puntanos. Una de estas actrices consagradas es Adriana Salonia, una de las protagonistas de la súper producción que aceptó dialogar en forma exclusiva con ETC.
Adriana estudió en el Conservatorio Nacional de Arte Dramático de Buenos Aires, y debutó en la pantalla grande con el filme “La Noche de los Lápices” (1986), uno de los más recordados de la escena nacional. Para esa película, la actriz obtuvo el papel luego de un casting abierto realizado en todo el país, en el que se presentaron 1.500 personas, de las que sólo quedaron los 10 protagonistas.

— Adriana, ¿Cómo descubriste que tu vocación era ser actriz?

— Supongo que todo te lleva a eso cuando terminas el colegio secundario y viene el famoso test vocacional. Allí aparece el deseo más profundo de la vocación, o al menos a mi se me presentó así.
En realidad, cuando era chica me gustaba mucho actuar y jugar con todo lo que tiene que ver con lo dramático, pero no me lo dejaban hacer, así que cuando terminé el secundario dije ¿Por qué no? Era mi deuda pendiente, entonces me presenté al Conservatorio y entré. Recuerdo que ahí dije, si entro es porque esto es para mí, y lo conseguí, a si que aquí estoy. Seguramente otra hubiera sido mi suerte si no hubiera entrado.

— De las películas, los programas de televisión y las obras de teatro en las que trabajastes, ¿Cuáles son las que más recordás?

—Trabajé en “La Noche de los Lápices”; “Alma Mía”; en una coproducción con Estados Unidos que acá no se estrenó que se llamaba “Two to Tango”; en “Chile 672”, que se está por estrenar este año o el que viene; y estoy filmando actualmente una película con Lito Cruz que se llamará “La Mitad Negada”, que dirige Augusto Fernández. A esta película la estamos filmando hace 4 años, porque los fondos son muy escasos.
En televisión hice “Socorro Quinto Año”; “El Precio del Poder” con Rodolfo Bebán; “Una voz en el teléfono”, de Alberto Migré; “Alta Comedia”, “Tumberos” y “Rincón de Luz”.
En teatro actué en “Sonatas de Espectros”; “La Cena de los Tontos”, con Guillermo Francella y Adrián Suar; “Comer entre Comidas”, con Lydia Lamaison y el año pasado, “Hotel Berlín”, una obra ambientada en 1930 que es del género “living movie”, en la que la gente sigue a los actores a través de un hotel de verdad. Eran 1500 metros hechos a la época donde yo interpretaba a una doble espía nazi. La verdad es que fue una puesta en escena muy linda.

— ¿En qué medio te sentís más cómoda, en el teatro, en el cine o en la televisión?

— Yo la verdad es que disfruto todo. En esta novela en particular me pasa que me siento muy bien acompañada, porque Nicolás del Boca como director sabe muchísimo. Sabe por donde va la escena y no le importa detenerse hasta lograr realmente lo que necesita. Esto para mi habla de una gran calidad y me parece fantástico.
Tengo además la suerte de tener muchas escenas con Andrea —del Boca— que es muy talentosa, y a mi eso me sirve mucho a la hora de trabajar, porque la miro y ya estoy conectada, ya me pasan cosas. Ella tiene una mirada realmente inteligente, una mirada que conmueve, un alma que se ve a partir de sus ojos.

No hace falta tanto trabajo previo porque ella como compañera te da todo y eso es muy bueno, especialmente en el apuro que exige una novela. Tanto con Palomino como con Andrea ya había trabajado, por eso cuando me ofrecieron esto, dije que si, sin dudarlo.

— ¿Cuál es el proceso que seguís para componer un personaje?

—Siempre trato de ver que tengo yo de ese personaje, porque a partir de allí lo puedo empezar a entender. Generalmente uno comprende a la gente cuando, mal o bien, se ve en el espejo. A partir de eso empiezo a comprender ese mundo.
Después, para mi es muy importante el tema de la ropa, porque te da siempre un movimiento, una manera de comportarte y de funcionar socialmente. Por ejemplo el personaje que compongo ahora en “Sálvame María”, es una chica rica de pueblo, con cierto resentimiento social, y por eso me pareció muy interesante que usara pieles. Esto sólo, ya cuenta mucho. Una persona que independientemente de la situación económica, use un tapado de piel natural cuando hay gente que no tiene para comer, ya solito cuenta bastante, entonces empecé a armarlo desde ahí.
También hay eso de mucho brillo, de “animal print”, de leopardo, y accesorios, de darle un poco de glamour, de impactar, que es lo que ella busca todo el tiempo.

—¿Contanos cómo es más en profundidad, este personaje que haces en la telenovela “Sálvame María”?

—Se llama Sandra López Picaso, un apellido pretencioso en si mismo, con muchas ganas de querer siempre diferenciarse y marcar su nivel. La verdad es que es un personaje bastante poco querible, que de verla o leerla a mi me genera cierto rechazo. Pero lo que siempre pienso como actriz es que si uno critica a un personaje, está perdido. Lo que hay que hacer es defenderlo, porque yo no puedo criticarlo antes de hacerlo.
La crítica tiene que surgir del espectador cuando lo ve, pero no de mi cuando lo estoy haciendo, porque sino va en contra del trabajo. Una persona malvada no es consciente de que lo es, por lo tanto yo como actriz tengo que encontrar cuales son sus razones y sus apoyos, es decir qué es lo que la hizo así. Luego que lo juzgue el público.
Si es mala o no, es consecuencia de lo que yo haga, pero a mi no me sirve, y no me parece un buen consejo para nadie, juzgar al personaje al hacerlo.

— ¿Pensás que la novela será exitosa?

—Yo se que una novela de Andrea es un éxito en todos los sentidos. Primero porque ella es un estrella internacional y eso garantiza que la telenovela ya está vendida afuera, creo que a 20 países. Además que, con la dirección de Nicolás yo ya se que va a haber calidad.
Habiendo una excelente actriz como protagonista y un gran director, para mi el éxito a la hora de trabajar está garantizado. Lo demás uno no puede decidirlo, pero al menos la satisfacción a la hora de actuar es algo seguro. Yo ya se que voy a trabajar cómoda y habrá nivel, y eso es suficiente.

— Adriana, ¿Qué consejos les darías a los actores de San Luis que se están iniciando gracias a la Ley de Cine?

— Que aprovechen esta posibilidad, porque en Buenos Aires no la tenemos. Yo les diría que lo aprovechen al máximo, que traten de que no se pierda y de que la gente que se opone comprenda que el cine devuelve y no quita; que el arte salva y no va en contra de la cultura, sino todo lo contrario y que estaría bueno que se siga filmando.
Que esto se pueda convertir en una ciudad donde se filme cada vez más, sería ideal porque me da la impresión de que se van a generar muchas fuentes de trabajo; y de hecho nosotros estamos trabajando con varios compañeros que son de aquí.


— ¿Qué haces en San Luis durante tu tiempo libre?

— No mucho, porque al no tener auto se me complica. Pero descubrí que tengo unos tíos aquí, ya los contacté, y quedaron en llevarme a pasear. Lo que he visto de San Luis me ha encantado, fui al Volcán, a La Florida y quiero ir a Las Quijadas, Salto de la Moneda y Carolina.
Por otro lado, yo estoy en Potrero de los Funes, así que lo que más hago cuando tengo tiempo libre, es caminar por el lago, pero lo cierto es que tengo muy poco tiempo, ya que trabajo todo el día y a la noche tengo que estudiar para volver a grabar al día siguiente.
En la novela, son aproximadamente unas 12 horas de grabación por día, de lunes a viernes, y los fines de semana que estamos libres, muchos viajan a Buenos Aires; aunque yo generalmente me quedo estudiando o adelantando escenas.
Es bastante agotador hacer una novela, porque cada escena lleva mucho tiempo. Hay que cuidar los planos, el micrófono, el sonido, etcétera. Son muchas cosas que tienen que coincidir para que salga bien. Por eso yo insisto en que haya gente profesional, antes de aceptar algo.
Esa tranquilidad me la da trabajar con Andrea, porque eso te da la seguridad de que el equipo es idóneo y acá lo es. Además aquí hay un paisaje maravilloso que se puede lucir. En cámara da muy bien, ya lo van a ver.


9 de Junio de 2005.Diario La Republica (San Luis)

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